Si bien el término "danza" lo tenemos asociado a un baile con sus reglas y a una disciplina que se ajusta a ciertos ritmos y pasos, la danza contact nos hace ser los dueños de nuestros movimientos.
En contact, lo importante es el otro y como reaccionamos frente a los movimientos de nuestr@ compañer@. Si bien se aprenden algunas técnicas con el fin de tener más herramientas y crear una danza más divertida, variada y con mayor exigencia física, lo más importante es que nuestros movimientos sean la respuesta a los movimientos del otro y viceversa, sin importar si están bien o mal.
Además, desde el punto de vista emocional, es una danza que nos ayuda a relacionarnos y a escuchar atentamente, para luego accionar. Algo que es aplicable a cada circunstancia de nuestra vida, porque todo el tiempo nos estamos relacionando y teniendo contacto con otros.
A nivel físico, desentumece los músculos y los fortalece. Las articulaciones también se ven favorecidas porque el movimiento es suave pero permanente. Con el tiempo lograremos una flexibilidad y elasticidad extraordinaria.
El hecho de estar en contacto con nuestro propio cuerpo y con el del otro, nos ayudará a desinhibirnos y a dejarnos SER.
Esta historia arranca allá por los años sesenta en aquel escenario en el que la contra-cultura norteamericana ponía de patas para arriba algunas verdades hasta entonces incuestionables, con todo tipo de experimentos sociales artísticos y culturales. Hijo de esta generación, Steve Paxton, bailarín de formación clásica y moderna, bailó durante años con Merce Cunningham. Parte de la banda del célebre "Judson Church Dance Theatre Proyect", se volcó a la observación desprejuiciada del movimiento en el deporte, en las artes marciales (especialmente Aikido y el Tai-Chi) y principalmente en el hombre de la calle, para estudiar el común denominador en el movimiento...
Y el arte lo llevó a la ciencia, y allí se encontró estudiando los principios de la física, los reflejos y otras verdades que revelaban las nuevas tendencias de la kinesiología y disciplinas afines.
En el año 1972, como cierre de un curso en Oberlin College, Steve bailó con un grupo de hombres que durante diez minutos ejercitaron la entrea de sus cuerpos a las leyes de la física.
Esta "performance" se llamó Magnesium y fue la piedra fundamental del Contact Improvisación (C).
Nancy S. Smith se encontraba entre la audiencia, y cuenta ella que terminada la performan
ce, y muy impactada por lo que había visto, se acercó a Paxton para ofrecerse en futuros experimentos que él quisiera realizar también con mujeres cosa que ocurrió pocos meses después.
Ese mismo año, 1972, Steve Paxton reunió a un grupo de atletas, gimnastas y bailarines para identificar mejor las variables con las que estaba trabajando. Durante quince días muy intensos en un loft de Nueva York en un clima de laboratorio entre alumnos y colegas, Paxton descansó en la preparación física del grupo para experimentar con audacia y sin otro plan en mente más que el de probar algo nuevo que iría a materializarse en una performance en el "John Weber Gallery" en Nueva York.
De esta experiencia Nancy S. Smith recuerda... "Pasábamos tanto tiempo del día rolando, desorientados, en contacto con los otros y entregando el peso. El hecho de estar simplemente trabajando sin ningún objetivo en particular nos daba una sensación de libertad para jugar. No te preocupabas si lo estabas haciendo bien o no, simplemente lo hacías... además, cada uno tenía una manera diferente de hacerlo --la gente que venía del "release" era suave, leve, muy sensible. Los más brutos --y yo seguramente era uno de ellos-- rodábamos y chocábamos por ahí... Cómo convivir como grupo y cómo meverme de esta manera eran ideas igualmente nuevas para mí".
No era totalmente original estudiar la incidencia del peso, el equilibrio o el contacto en la danza, pero sin duda la forma con la que el Contact encaraba esos viejos temas fue muy singular. Los vientos igualitarios de la época sin duda influyeron en esta etapa inicial, donde no había jerarquías o distinciones entre bailarines profesionales y amateurs; solamente hacia fines de los 70 cuando la forma se fue refinando y muchos empezaron a integrar el Contact en su práctica artística, sea en coreografía o formando compañías de CI, comenzó a sentirse esa diferenciación sutil.
Sin embargo el tiempo ayudó a dejar espacio para todas las expresiones que la forma fue adquiriendo y la manera en que ésta incidió en la coreografía, el teatro la educación, la salud y los estilos de performance.
Durante veinte años el CI se divulgó y sin duda influyó en la tendencia que hoy se conoce como "New Dance" en EEUU de NA y Europa. También es cierta la otra dirección: la indudable influencia que las corrientes artísticas y de pensamiento de la época tuvieron en el origen y desarrollo del CI.
La danza revela los paradigmas de la époc ay a pesar de que los tiempos cambiaron y el reaganismo cultural desplazó a los míticos '60, esta forma sobrevivió. Parafraseando a Cynthia Novack: "...de hecho la danza expresa parte de nuestras definiciones sobre el virtuosismo físico , nuestros conceptos de belleza y nuestra concepción de significado en el movimiento. Puede también constituir nuestro sentido del tiempo y el espacio o manifestar nuestro entendimiento sobre la relación entre el cuerpo, la mente, la persona o nuestras ideas sobre lo que es el hombre y la mujer".
Las condiciones en las que evolucionó el Contact Improvisacion son coherentes con su naturaleza: hoy sigue siendo una red de información sin dueños, sin instituciones o academias oficiales que autoricen o califiquen a sus profesores, con una organización no-jerárquica fuel a los principios igualitarios que la inspiraron, donde la autoridad de aquellos que se transformaron en modelos se instaló naturalmente tanto por el mérito de su desempeño profesional como por la capacidad de reciclarse permanentemente con su comunidad.
Y de esto da fe el Contact Quartely, una publicación editada por Nancy Smith y Lisa Nelson que nación de la necesidad de chequear notas y comunicar entre sí a los primeros peformers y maestros que recorrían EEUU de NA como gitanos con las buenas nuevas, bailando en universidades y en espacios no conveniconales.
Fue la caja de resonancia de todos los interrogantes, inclinaciones y discusiones que desde un principio despertó el CI entre los que lo practicaban. Hoy tiene un tiraje de 2.500 ejemplares que circulan por Europa, EEUU de NA y Latino América y se viene transformando en un foro de manifestación de las nuevas formas de danza, de improvisación y performance con la lente lo suficientemente amplia como para entender las íntimas relaciones con otras artes, léase teatro, la música, la educación, la salud.
En Amsterdam, Montreal, Michigan, Taiwan, Buenos Aires, Caracas, SanPablo conversamos sobre un lenguaje común, que tal vez no es totalmente idéntico en todas partes, pero sobre el que existe un pacto implícito. El alma de esta forma anda recorriendo el mundo, en silencio y sin pompa, un poco under, por su propia naturaleza, pero no tanto como para desaparecer.
Artículo de Vicky Abramovich
El Contact Improvisation desde sus inicios fue considerado por sus propios creadores como un movimiento social, y no solamente como una nueva forma de danza. Esto se debe al hecho de que el Contact rechaza desde el principio todos los tradicionalismos de las danzas conocidas hasta el momento, y busca romper con los roles sexuales, jerarquías, coreografías estructuradas, edad de los bailarines, habilidades o ámbitos de desarrollo. Busca romper hasta los conceptos culturalmente intalados de lo que era un bailarin. Esa idea de bailarín que tenemos incorporada en nuestro sistema, esa concepción de que bailarín es aquel o aquella que baila en un escenario ¡y que estudia desde los 4 o 5 años! El Contact planteó "a prepo" un concepto de bailarín más que revolucionario: "Bailarín es el que baila". Muchos han reprimido las ganas de bailar, se han perdido esos rituales de bailar por bailar, simplemente por pensar que tendríamos que haber empezado mucho antes.
Otro de los quiebres producidos por el Contact fue en la tiranía del "No Tocar" que se encuentra volando en el aire desde siempre. ¿No tocar? En esta danza se incorporan desde los sutiles toques hasta LA ENTREGA COMPLETA DE TODA LA MASA CORPORAL SOBRE EL OTRO. Contactar en tal magnitud fue etiquetado de "manoseo". Es un tabú, es prohibido, es demasiado audaz. Danzas como el ballet o la danza contemporánea (sin criticar su belleza) se centran principalmente en el trabajo con uno mismo, en la belleza de las figuras en solitario. El Contact catapultó esas figuras y elimina "lo bonito" para deformarlo y transformarlo en AUTÉNTICO, en propio, en irrepetible en cada pieza.
Y para no ser menos, también arrasa con las coreografías super programadas y estructuradas como forma de espectáculos conocidas hasta el momento. En el Contact Improvisation no hay coreografías, solo hay improvisación. Las performances son puramente improvisadas por los bailarines en contacto cada segundo que estén sobre el escenario. Pone VIDA a los bailarines destrozando sus pilotos automáticos.
En conclusión: ya tuvimos cientos de años de danzas bonitas, con cuerpos pequeños y bellezas en las posturas y los vestuarios. Ya tuvimos cientos de años de hombres bailando con mujeres ejerciendo el rol de poder. (¿Hombres bailando con hombres? ¡Que horror! Solo al Contact se le hubiese ocurrido). Busquemos ahora encontrar un movimiento propio, un movimiento natural, un movimiento que nació con nosotros, con la forma de nuestro cuerpo sea cual sea, distinto a todos los demás, con habilidades distintas a la de los demas. Busquemos lo instintivo, volvamos a la naturaleza animal, ya la tenemos, vayamos a buscarla y pidamosle que vuelva. Bailemos. Todos podemos ser bailarines.
Leticia "Pioja" Mato. Docente de Danza Contact.
SEXO, DROGAS, ROCK´N ROLL…Y CONTACT
Más rebeliones del Contact.
Para entender mejor este tipo de movimientos siempre es lo mejor remontarse a sus orígenes. Y esto nos va a llevar a hacia un hombre. Un bailarín. Su nombre es Steve Paxton.
Steve Paxton es conocido como el creador del Contact Improvisation. Este bailarín estadounidense pertenecía al campo de la danza moderna, y junto con otros bailarines comenzaron a investigar la danza como medio de comunicación por el contacto. Como una práctica para restaurar el lazo social roto y para demostrar que era posible comunicarse con el otro por medio del contacto, de la piel. Para demostrar que era posible que el otro recaudara información del estado de su compañero bailarín por el simple hecho de mantener un contacto continuo, fluido, del cual surgiera una “pequeña danza”. Con respecto a esto Paxton decía que “la piel es la mejor fuente de imágenes, ya que trabaja en todas las direcciones a la vez”.
Esto se fue gestando por allá, a mediado de los años sesenta, en Estados Unidos. De esos años de los cuales conocemos los movimientos políticos y sus consecuencias de rebelión. En la música, el apogeo del Rock´n Roll, y sus consecuencias. En lo social, fueron esos años de “Amor y Paz”, que todos conocemos. Pero ¿en la danza?. Pocos conocemos que en la danza también hubo rebeliones, y que un grupo de gente liderada por un hombre llamado Steve Paxton decidió también poner su granito de arena en los movimientos “rebeldes” de la época, y de lo cual surgió esta Danza de Improvisación en Contacto. De hecho, fusionaron sus conocimientos en danza moderna con técnicas de Aikido y Tai Chi Chuan. De ahí la opinión de muchos que observan bailar contact de que es mitad danza y mitad arte marcial.
Este grupo de gente trató hasta de quebrantar leyes naturales. Se rebeló contra nuestro gran Newton. Contra su Ley de Acción y Reacción. La esencia de su improvisación reside en descubrir que es posible superar esta tercera Ley de Newton descubriendo que para cada acción ejercida por un cuerpo existe no solo una reacción igual y opuesta en el otro cuerpo sino que para cada acción son posibles varias y diferentes reacciones iguales y opuestas. Entonces, cuando una manzana cayó sobre su cabeza, Isaac Newton se inspiró para describir las tres leyes del movimiento. Muchos años después un grupo de personas investigaría como se siente ¡ser la manzana!
Por eso es que podemos destacar cuatro elementos técnicos básicos en el Contact.: caídas, inversiones, giros y apoyos. Y en lo que se refieres a las bases perceptivas que son igual o más importantes: equilibrio, tacto y visión periférica.
Y aunque parezca muy fácil, libre y bonito, la mayoría de las veces el proceso de aprendizaje en el Contact es lento. ¿Porqué?. Los docentes de esta danza nos enfrentamos siempre a la misma piedra: el lento proceso de adaptación de las personas al CONTACTO FÍSICO y a la utilización del CUERPO DEL OTRO como medio físico para el propio movimiento.
Somos personas. Y como tales, estamos programados. Para No Tocar, para No Caer, para no Dejarnos Ser. La buena noticia es…que luego de superada esta piedra, la sensación es fenomenal, inexplicable. Y termino esta nota con palabras del propio Steve Paxton cuando en una entrevista le fue preguntado si el Contact era una práctica espiritual y que función tiene en la sociedad. He aquí su respuesta: “Toda danza es una práctica espiritual (debido a la conciencia momentánea). Es por esto que la iglesia ha expulsado la danza como arte religioso acreditado. Más allá de que sea o no una práctica espiritual, es un juego que requiere dos personas para ganar. Habiendo comenzado en centros urbanos intervino en la alterada vida física de los habitantes/prisioneros. Propagándose, llenó el vacío impuesto por la sociedad. La sociedad tiene la necesidad de influenciar el cuerpo físico de sus miembros. Desatado el nudo de regimentación y reglamentación, se libera un potencial antiguo, periférico, desconocido, impenetrable y familiar.
Leticia "Pioja" Mato.
A principios de los años 70 en los Estados Unidos surge una nueva forma de danza denominada "Contact Improvisation". Este hecho formó parte de las experiencias sociales de comunitarismo e igualitarismo que sucedieron simultáneamente en diversas organizaciones sociales y políticas.
En la danza occidental entran influencias de técnicas orientales. Especialmente en EEUU se introducen en la danza contemporánea elementos renovadores. Se trabaja con el centro de gravedad más bajo, localizado en la zona pélvica; varía el concepto de colocación, aprovechando más el peso y la fuerza de la gravedad que la tensión muscular, y la danza se acerca a movimientos más naturales; la relajación, la respiración y el contacto con el otro, potenciando una mayor comunicación entre los bailarines, adquieren gran importancia.
Steve Paxton, que se había enrolado en la compañía de Merce Cunningham en el año 1961 y permaneció en ella hasta 1965. Se interesó por las relaciones entre el cuerpo humano y el espacio, orientando sus investigaciones hacia la búsqueda de nuevas fuentes del movimiento, a partir de las cuales formula las bases de su propio método de expresión corporal y lo llama Contact improvisation .
Un grupo de hombres liderados por Steve Paxton comenzaron investigando la cualidad refleja del toque, los impulsos, las caídas, las roladas y los choques. Esta experiencia conocida por el nombre de "Magnesium" fue el inicio de una forma de danza que hasta el día de hoy esta en constante desarrollo, cambio y crecimiento. Tanto su creador, Steve Paxton como los primeros "contacters" venían del campo de la danza moderna, sin embargo, han tomado elementos e ideas de técnicas tales como el Tai chi Chuan y el Aikido. Muchos de sus participantes sentían que formaban parte un movimiento social mas amplio cuya ideología rechazaba los roles sexuales tradicionales y las jerarquías sociales. Los bailarines se concentraban mas en la percepción interna del movimiento y en el contacto con el otro más que en las formas y rutinas de movimiento definidas. Ellos consideraban que el contacto y la interacción con otra persona de igual o diferente sexo, tamaño, origen, etc. era una manera de construir y tener una nueva experiencia del Yo.
En una jam
Contact Improvisación es una exploración de las posibilidades del cuerpo que se mueven a través del contacto. Se comienza con unas manipulaciones en grupo basadas en técnicas de meditación en movmiento orientales como Katsugen, abriendo la puerta hacia un espacio donde existe la posibilidad de encontrar otros cuerpos de una manera espntánea, creativa y no-jeraquizada. Los movimineots puedes ser tranqulos y meditativos, salvajes y atleticos, explorando las posibilidades de la pasividad, la liberación y la resisténcia con todo lo que implica.
El principio artístico es la juxtaposición: la energía, que se libera cuando se mezclan elementos heterogeneos son tratar de limar sus diferencias. La juxtaposición como una operación formal de la sincronicidad. Conecciones secretas, que de pronto se hacen visibles y adquieren significado. Colaboraciones y uniones espontaneas. La gracias que surge a partir del juego de fragmentos aislados juntandose y separandose. El absurdo , la iroíia, la inestabilidad.
La manzana de Newton
Cuando una manzana cayó sobre su cabeza, Isaac Newton, se inspiró para describir las tres leyes del movimiento. Muchos años después un grupo de personas investigaría como se siente "ser la manzana". Los bailarines ponen en movimiento la masa corporal para ir mas allá del constante llamado de la gravedad hacia la oscilación y el orbitar invitante de la fuerza centrifuga. La esencia de la improvisación reside en descubrir que es posible superar la tercera ley de Newton descubriendo que para cada acción ejercida por un cuerpo existe no solo una reacción igual y opuesta en el otro cuerpo (ley de acción y reacción) sino que para cada acción son posibles varias y diferentes reacciones iguales y opuestas.
De La pequeña a la Gran Danza
Estar simplemente de pie en contacto con la tierra fue uno de los principales ejercicios de entrenamiento. La mente atenta en el aquí y ahora percibiendo los pequeños movimientos del cuerpo producidos por la gravedad. La tarea es observar los sutiles movimientos de ajuste constante que realiza el cuerpo para impedir su caída. Esta "Pequeña Danza" es una forma de meditación que calma y prepara al ser para las complejas interacciones con otro cuerpo a partir de una zona de contacto. A partir del toque, los cuerpos se comunican, juegan a moverse y ser movidos, exploran formas de tratar el impulso y la gravedad.
Cada danza implica una serie de decisiones instantáneas. La piel esta sensible, la mente alerta y atenta. Las percepciones se amplían. El calor aumenta y ambos cuerpos se adrenalizan. La gran danza comienza.
Los propios movimientos son estimulados y producidos por los movimientos del otro. Esta es la base del dialogo cuyos códigos son desde los sutiles toques hasta el dar y recibir el peso de toda la masa corporal.