Laura Girotto
Bailarina, coreógrafa y pedagoga de Danza Contemporanea
Coordina y dirige la escuela de danza Espai R en Palma de Mallorca

entrevista realizada el 1 de Febrero del 2012
Laura Girotto y la urgencia de crear
Ballen Fado, Companya Dansa La Quercia
¿Qué es para ti la creación?.
Para mi crear ahora es una urgencia, una motivación, una decisión, una inspiración proyectada. Cuanto más dificultades y obstáculos aparecen más motivada estoy, me dan empuje.
Tomé la decisión de ponerme a crear esta nueva obra (Ballen Fado) no como una elección sino como una necesidad, es una creación original que me propuse sin una obligación de estrenarla rápidamente. En Paris no era lo mismo, estábamos obligados a un estreno anual . Para meterte en un proyecto nuevo, que te absorbe tanto, primero hay que llegar a sentir la urgencia de crear, una motivación muy fuerte. Con esta urgencia tan fuerte llegas a la decisión de hacerlo. Y cuando decides hacerlo los elementos que se necesitan llegan de una forma muy fácil. Y ya no hay camino de vuelta y lo tienes que concretar.
¿Cómo nació tu última obra?
La última obra nació en verano, hace 4 años en un concierto de Fados que vi en el Castillo de Bellver. Quedé conmovida y sentí enseguida que tenía que hacer una obra de Fados.
Me ha llevado 2 años seleccionar las canciones y las personas , además de crear la estructura de la obra, ha sido un proceso largo.
Me he permitido crear sin límites de tiempo, sin presión, a mi gusto. Es la primera vez que me permito dar todo el tiempo para que salga mejor. No empecé hasta tenerlo todo muy claro; después contacté con los bailarines y comencé a dar pautas y límites.
Eso fue sobre Enero del 2011, hasta que estrenemos, esperamos que sea para Abril del 2012.
Así la obra evoluciona más que si hubiera tenido que estrenarla enseguida. Algo que está dentro, aunque sea sin ensayos, sigue evolucionando. Crear con más tiempo es algo más natural y más profundo. El tiempo a nivel creativo es importante. El núcleo, la esencia de donde quiero llegar se mantiene.
Tengo que sentir la urgencia, la necesidad de meterme en el trabajo, tomar la decisión de hacerlo y todos los elementos llegan sin casi buscarlos y es fácil entenderse con los bailarines, músicos y técnicos. Dentro de mi pero han tenido que pasar dos años para ver claro que esto se tenía que hacer.
Sientes que esta todo allí, la vida te lo está facilitando y ya no puedes decir que no y lo tienes que concretar; he llegado a este punto de urgencia, de sentir que hay que realizar esta expresión que está ahí.
No caer en ese otro lado de la creación, por ejemplo, en París, había subvenciones anuales, por lo que había que crear una obra cada año, es cuando te metes en proyectos de creación no tan profundos; no se puede cada año sentir eso, es antinatural sentir esa luz de forma tan sistemática, para mi es una contradicción, no creo que una misma persona pueda llegar a sentir cada año esta urgencia.
¿En qué te basas para crear?.
A nivel pedagógico:
Son coreografías didácticas, intento captar los movimientos para que la gente aumente y mejore su vocabulario corporal. A veces en silencio creo el movimiento y después le busco una música, o sino escucho una música y voy captando desde la música lo que puedo encajar con el movimiento. Me gusta mucho trabajar el espacio, lo que es el dibujo que podemos hacer dentro del espacio y también los niveles, cambios de direcciones, cambios de velocidad, variantes...todo esto dentro de una coreografía de 4 – 5 minutos.
A nivel creativo
Para el montaje de una obra parto de unas pautas muy precisas y dentro de esas dejo que se dispare la imaginación y como una película la veo y se trata de bajarla a la tierra, ya está ahí, es como tener una visión, tengo que bajarla de modo concreto, con las canciones, con los bailarines que responden a esta exigencia y a esta calidad de movimiento; después, a nivel individual dejo que el bailarín se encuentre solo con la música, con el espacio y luego conmigo , para afinar este material individual y para encajarlo con las otras propuestas de los otros bailarines.
De un material muy separado hay que encontrar el hilo conductor desde el principio hasta el final. El material de origen de mi última obra no es solo mío, por eso he puesto en la lista de creación a las 6 personas que somos.
Ha habido momentos, en estos 18 años que llevo aquí en Mallorca, en que he trabajado la composición coreográfica y otros en que he trabajado la improvisación.. En la improvisación en el momento en que actúas estás en un vacio total y no sabes nada de lo que vas a hacer, dejas la puerta completamente abierta; pero hay que arriesgarse en eso con personas capaces.
Además de bailarina, profesora...también has escrito un libro " Días " con frases y dibujos tuyos, además de haber publicado varios calendarios con tus dibujos y haber realizado varias exposiciones con tus obras pictóricas.
¿Qué nos quieres contar sobre esta vertiente tuya?
Es una cosa que me ha enriquecido mucho a nivel artístico; cuando estoy pintando y dibujando siento una fuerte y directa conexión con la danza.
Cuando el rotulador negro está dibujando, tengo la sensación de que estoy bailando con él; cuando estoy ahí en la hoja y con los colores mi cuerpo está presente, mi centro está ahí, como en una sala de danza. En muchos momentos que he estado dibujando he tenido la sensación de bailar y cuando acabo el dibujo tengo la misma sensación que cuando acabo de bailar, una cierta plenitud y calma al mismo tiempo.
La hoja es la sala, el lápiz es el bailarín; es realmente como bailar en un pequeño espacio.
Me salen las líneas muy movidas y muy curvas; mi expresión a través de este arte ha absorbido mucho de la danza, sin querer.
Las artes están conectadas. Si ves mis coreografías, ves esta relación; para mi la relación del bailarín con el espacio y el recorrido es muy importante, por eso a veces parto de ahí; dibujo primero el recorrido de la coreografía y después busco los movimientos.
Háblanos de tus inicios en danza
A los 5 años tenía ya clarísimo que quería ser bailarina, pasaba todas las tardes durante muchas horas bailando en casa. El entorno no apoyaba este deseo, en aquella época no tenían medios para llevarme a clase de ballet y la danza no era considerada como una profesión. Pero igualmente lo pude hacer, en casa por mi cuenta y después con los primeros profesores que encontré en Padua.
Yo no bailaba ni como la televisión, ni como una bailarina clásica, mi forma de expresión era contemporáneo, y cuando lo vi, vi que eso era lo mío, que había otra gente que hacia ese tipo de danza, empecé a encontrarme con profesores y bailarines que llevaban tiempo haciendo esto, y ya no me sentí tan sola.
No sabía, ni podía hacer otra cosa, otra profesión. Nunca he tenido un día de duda, nunca en mi vida ha pasado por mi cabeza hacer otra cosa .
Eso permite quedarte muy firme cuando las cosas van mal, si no hay dudas cuando las cosas se ponen mal te quedas ahí hasta que se ponen bien; es aguantar el momento duro hasta que llegue el bueno otra vez. Cuando no tengo alternativas que me tiran, no hay dudas. La idea es continuar la danza hasta el día que me muera.
He bailado hasta el último día de mis dos embarazos y creo que siempre encontraré una manera de quedarme en la danza; hay profesores muy mayores que siguen dando clases y ofreciendo una buenísima fuente que el alumno puede aprovechar; si me pasara algo, seguiría creando a través de otras personas ; la danza tiene muchas posibilidades.
Una de mis mejores maestras, profesora de afro-contemporáneo, siguió dando clases a pesar de sus problemas de salud.
Podemos transmitir la danza a cualquier edad, es por lo que hay que luchar. La danza contemporánea tiene mucho valor porque rompe los esquemas estéticos como la edad, el físico, ...incluso embarazadas, es apreciar la belleza saliendo de los cánones .
“32 de Maig” fue mi primera obra aquí en Mallorca, éran 7 bailarines y yo de coreógrafa. Se partía de temas y ellos buscaban el movimiento, los encajes entre ellos, la presencia y , en una segunda fase, se encontraban con la banda sonora.
En otra etapa propusimos “Improvisaciones de danza y música” en vivo. Se unía la música y el movimiento, delante de un público, con entrenamiento previo. En danza puede haber bailarines que tienen buena técnica pero son débiles improvisando y al revés, fuertes en improvisación y débiles técnicamente .
Es importante elegir bien a los componentes de la compañía según las exigencias de cada obra.
En una etapa posterior bailé yo sola, colaborando con unos músicos y buscando con el Palo de Lluvia, para pasar más tarde a volver a bailar sin el objeto.
Y ahora vuelvo a trabajar con un equipo de 5 personas, entre ellas mi hijo mayor.
Esta vez me ha llevado más tiempo encontrar a las personas justas. Fueron poco a poco apareciendo.
El camino de la danza no es un esfuerzo. Sería un esfuerzo dedicarme a otra cosa. Es un camino trazado, hay que tener la fe para seguirlo. Los obstáculos hacen parte del camino. Hay algo ahí, más allá de la profesión, algo que se siente desde muy temprano.
Dentro del contemporáneo, lo que puedes utilizar es mucho, con toda esta puerta abierta a las posibilidades. Es como me siento libre, una puerta abierta a la expresión.