DANZAD, DANZAD, DANZAD.
A las odaliscas tempranas
y su " Aura Mágica"
Uríes de ciudad: el paraíso del Profeta
son vuestros ligeros pasos.
Danzáis para el amor regalando
energía, sensualidad y encanto.
Luciendo ropajes y monedas
que al bailar tintinean espacios.
sois palmerales de brillos y metal
y en vuestras pieles de cobre solo encanto.
El Nilo vive aquí, donde bailáis ahora,
y de fertilidad cubrirá con su manto
todos vuestros giros, todos vuestros ritmos.
Con zapatillas de plata en los pies
y en los pechos con dardos
que dirigirán su certero cimbrear
a los oosy oídos que contemplan exhaustos,
tanta sensualidad como se ira gestando.
¡Sois huríes cercanas, deseables espejismos!
¡Sois nuestros paraísos mas urbanos!. |